Hoy no fue un domingo como cualquiera. Normalmente paso los domingos en tranquilas comidas en el jardín de mi abuela materna. Vamos a misa primero, luego comemos, discuten unos y poco después me aburro y me subo a leer. Hoy fue diferente, hoy tocó estar con mi papá.
¿Cómo lo explico? Para empezar mi papá es un singular personaje, médico por los días, músico por las noches... bueno es un decir porque en realidad es al revés. Ahora su familia... mi familia al fin y al cabo. Ahí sí tengo que decir que no tengo idea por donde empezar. La familia "cercana" (entiéndase primos hermanos, tíos, abuelos) es de verdad muy cercana, hacen todo juntos. No suena tan malo pero para mí.. es demasiado.
Mi abulo paterno tuvo 5 hermanos, y parece que todos menos mi abuelo decidieron que su misión en la vida era sobrepoblar el planeta y dedicaron su vida a eso, tener hijos. Pero ahí no acaba la cosa. Cada uno de estos hijos decicó si vida a completar la misión de sus padres. Para no hacer esto más largo les digo que en la última reunión familiar eramos 70 primos... y parece que no llegamos a la mitad.
Recuerdo bien ese día. Cada 10 minutos aproximadamente se acercaba un perfecto desconocido y me decía "hola, creo que tú y yo somos primos"... esto venía acompañado de una larga (de verdad larga) lista de familiares relacionados, a unos los conocía, otrso sonaban vagamente familiares y otros... bueno, ni sabía que existían.
Atrás de todo el clan hay historias que bien podrían llenar las páginas de un buen libro, historias de traición, amor, engaños, líos, dramas y una que otra historia curiosa que ya contaré algún día. Estas historias no son más sencillas que las relaciones y conexiones familiares en el presente. Hoy fue buen ejemplo de ello.
Comida con mi abuelo, abuela, tío, tía, papá y hermana. En una de las plátcas que se estab llevando acabo en uno de los extremos de la mesa empezaron a mencionar algo relacionado con el papá de mi abuelo, Espiridión R. Galindo. En primer lugar, con sólo escuchar el nombre mi hermana y yo soltamos la carcajada (me disculpo de antemano si ofendo a alguien), a esto lo siguió una entetenida conversación entre personas que entre la edad, la locura, la sordera y la necedad, nadie sabe qué es peor.
"Pero le mandó una carta felicitándolo por el nacimiento de Alfonso aunque ni siquiera llegó a conocer a su hijo..." dice mi abuelo. "No papá, sí lo conoció pero no convivían" contesta mi tía con su voz paciente y desesperada a la vez. "Lo mismo viene siendo" contesta mi abuela, apartándo su mirada de su sopa de tortilla.
Mi abuelo trata de continuar su historia "Lo que pasó fue que mi abuelo Espiridión fue hijo único..." "La que fue hija única fue Adela Macintosh (al parecer pariente mia por algún lado)" interrumpe mi tío.
Del otro lado de la mesa, mi hermana y yo estamos perdidas. Mi hermana todavía se atreve a preguntar "¿Quién era Adela?". Mi papá trata de contestar, "era la hija única..." pero se queda callado a la mitad de la oración, esta vez ni él sabe la respuesta. Mi abuelo continúa. "...entonces la carta..." "¿Escrita por Adela?" "No! por Espiridión!" contesto desesperada.
Los refrescos se fueron vaciando al tiempo que las conversaciones cambiaban. La cuenta llegó, pagamos y salimos. Afuera, nos despedimos cálidamente después de una agradable (y ruidosa) comida. Cada quien se subió a su coche y todos partieron en direcciones diferentes.
Ya en la camioneta no podía sacar de mi cabeza una pregunta.... ¿Entonces quién era el hijo único?
30 de septiembre de 2007
17 de septiembre de 2007
Aterrizaje abrupto
6.30 am. El cielo está obscuro y el aire frío hace que sea difícil respirar. No escucho más que el sonido de mis pasos en el camino y mi propia tos. Apenas puedo respirar y tengo un poco de frío.
7 am. Las luces blancas del salón no me dejan abrir los ojos completamente.Apenas veo destellos de luz y una que otra sombra por la puerta, empieza a llegar gente. Había muchas cosas que contar pero las palabras salían con trabajo de mi boca, mi garganta todavía raspa. Entra el maestro, una persona pequeña que en realidad no impone mucho. Trae un paquete de hojas en la mano... los exámenes. ¡Lo había olvidado por completo! Hace una semana había tenido examen y hoy claramente entregarían claificaciones. Mis ojos se abrieron por completo y por un momento me quedé ciega.
Se empezaron a repartir los examenes... unos ochos, un nueve, uno q otro siete... y luego el mío...
En ese momento me vine abajo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y por alguna razón no podía cerrar la boca. No podía ser cierto, tenía que estar calificada mal, yo sabía las cosas, ¡yo estudié para el examen! Es una metria que yo escogí, una materia que me gustaba y en la que supuestamente era buena... No lo pude evitar, me vine abajo.
Contaba con esta materia para salvarme un poco de otra, para que las calificaciones se balancearan y pudiera estar tranquila como todos los años. Toda la clama se fue, la paz se esfumó, sentí como mi cerebro y corazón se hundían a la vez en las profundidades de la impotencia.
No puedo evitar sentirme inútil y estúpida. Fue un golpe fuerte, caí en un hoyo que pensé que ya estaba tapado, el trayecto fue rápido pero el golpe fue muy duro. Tendré que aprender a vivir con eso.
7 am. Las luces blancas del salón no me dejan abrir los ojos completamente.Apenas veo destellos de luz y una que otra sombra por la puerta, empieza a llegar gente. Había muchas cosas que contar pero las palabras salían con trabajo de mi boca, mi garganta todavía raspa. Entra el maestro, una persona pequeña que en realidad no impone mucho. Trae un paquete de hojas en la mano... los exámenes. ¡Lo había olvidado por completo! Hace una semana había tenido examen y hoy claramente entregarían claificaciones. Mis ojos se abrieron por completo y por un momento me quedé ciega.
Se empezaron a repartir los examenes... unos ochos, un nueve, uno q otro siete... y luego el mío...
En ese momento me vine abajo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y por alguna razón no podía cerrar la boca. No podía ser cierto, tenía que estar calificada mal, yo sabía las cosas, ¡yo estudié para el examen! Es una metria que yo escogí, una materia que me gustaba y en la que supuestamente era buena... No lo pude evitar, me vine abajo.
Contaba con esta materia para salvarme un poco de otra, para que las calificaciones se balancearan y pudiera estar tranquila como todos los años. Toda la clama se fue, la paz se esfumó, sentí como mi cerebro y corazón se hundían a la vez en las profundidades de la impotencia.
No puedo evitar sentirme inútil y estúpida. Fue un golpe fuerte, caí en un hoyo que pensé que ya estaba tapado, el trayecto fue rápido pero el golpe fue muy duro. Tendré que aprender a vivir con eso.
Stardust
"You know when I said I knew little about love? That wasn't true. I know a lot about love. I've seen it, centuries and centuries of it, and it was the only thing that made watching your world bearable. All those wars. Pain, lies, hate... It made me want to turn away and never look down again. But when I see the way that mankind loves... You could search to the furthest reaches of the universe and never find anything more beautiful. So yes, I know that love is unconditional. But I also know that it can be unpredictable, unexpected, uncontrollable, unbearable and strangely easy to mistake for loathing, and... What I'm trying to say, Tristan is... I think I love you. Is this love, Tristan? I never imagined I'd know it for myself. My heart... It feels like my chest can barely contain it. Like it's trying to escape because it doesn't belong to me any more. It belongs to you. And if you wanted it, I'd wish for nothing in exchange - no fits. No goods. No demonstrations of devotion. Nothing but knowing you loved me too. Just your heart, in exchange for mine."
Yvaine (claire danes), Stradust 2007.
Yvaine (claire danes), Stradust 2007.
12 de septiembre de 2007
El sueño frustrado
Ayer tuve un sueño. Tuve un sueño y fue tan real que cunado desperté me costaba trabajo respirar y todo daba vueltas. Imagenes borrosas salían y regresaban de las profundidades de mi mente, golpeándome mientras lo hacían. En el sueño estaba muerta, estaba muerta y sin embargo seguía ahí viendo todo como si nada hubiera pasado. Me había muerto antes de tiempo, no podía ser cierto, todavía habia tantas cosas que hacer, tantas cosas que decir...
Se me había acabado el tiempo, no me quedaba ni una oportunidad más. Ya no más viajes, no más risas, no más palabras. No me quedaba ni un solo aliento. La frustación me atacó. No podía ser verdad, tenía planes, tenía sueños... y ahora nada se puede hacer.
Me faltaron tantas cosas por hacer... tantas cosas que decir.... Para empezar debí haber abrazado a mi hermana más, debí haber hecho caso a lo que me decía mi mamá, debí haber sido más agradecida con todos. ¿Por qué no abracé a mis amigos o les dije cuanto los quería, por qué no estuve ahí cuando me necesitaban? Si tan sólo pudiera regresar y no callarme, sólo hablar. Sólo actuar, sin pensar en las consecuencias, actuar y equivocarme todas las veces que pueda.
Uno de mis miedos es no poder eexpresarme y que las cosas se queden en las profundidades de mi mente, sólo surgiend para preguntarme, y si hubiera...? Ya no podia hacer nada, ya pronto mi presencia sería poco menos que un susurro en el viento. No más palabras, no más abrazos, no más besos. Todo se había acabado.
Entonces me desperté... seguía viva. Pero al analizarlo me di cuenta de que estaba viviendo como en el sueño. No he dicho más de la mitad de las cosas que quisiera decir, hay barreras que me lo impiden y es hora de tirarlas. Ya no quiero que me detenga la pena, ya no quiero pensar las cosas demasiado, sólo quiero vivir. ¡Quiero vivir!
No quiero que nadie me calle, no quiero callarme. A partir de hoy voy a gritar, correr, abrazar, llorar, hablar.... que importante es decir las cosas... que la gente te escuche, decir lo que sientes...
Ahora tengo miedo, pero he tomado una decisión. Es momento de vivir.
Se me había acabado el tiempo, no me quedaba ni una oportunidad más. Ya no más viajes, no más risas, no más palabras. No me quedaba ni un solo aliento. La frustación me atacó. No podía ser verdad, tenía planes, tenía sueños... y ahora nada se puede hacer.
Me faltaron tantas cosas por hacer... tantas cosas que decir.... Para empezar debí haber abrazado a mi hermana más, debí haber hecho caso a lo que me decía mi mamá, debí haber sido más agradecida con todos. ¿Por qué no abracé a mis amigos o les dije cuanto los quería, por qué no estuve ahí cuando me necesitaban? Si tan sólo pudiera regresar y no callarme, sólo hablar. Sólo actuar, sin pensar en las consecuencias, actuar y equivocarme todas las veces que pueda.
Uno de mis miedos es no poder eexpresarme y que las cosas se queden en las profundidades de mi mente, sólo surgiend para preguntarme, y si hubiera...? Ya no podia hacer nada, ya pronto mi presencia sería poco menos que un susurro en el viento. No más palabras, no más abrazos, no más besos. Todo se había acabado.
Entonces me desperté... seguía viva. Pero al analizarlo me di cuenta de que estaba viviendo como en el sueño. No he dicho más de la mitad de las cosas que quisiera decir, hay barreras que me lo impiden y es hora de tirarlas. Ya no quiero que me detenga la pena, ya no quiero pensar las cosas demasiado, sólo quiero vivir. ¡Quiero vivir!
No quiero que nadie me calle, no quiero callarme. A partir de hoy voy a gritar, correr, abrazar, llorar, hablar.... que importante es decir las cosas... que la gente te escuche, decir lo que sientes...
Ahora tengo miedo, pero he tomado una decisión. Es momento de vivir.
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