A la hora de la comida, decidí no hacerlo, el sandwich que llevaba me lo había comido hace horas y en mi bolsa quedaba un par de chicles. Creo que de vez en cuando hay que para y tomar algo de aire así que me pude mis audífonos, busqué una buena canción (una de esas que pueden cambiarte el ánimo con escuchar las primeras notas) y salí a caminar.
Las primeras cuadras parecía que todavía buscaba un sentido, como si quisiera llegar a algún lugar. Bajé todo Nuevo León hasta que se me terminó la calle, seguí mi paseo por Amsterdam y luego regresé hacia Tamaulipas.
Durante todo éste recorrido mi cabeza sólo se fijaba en la música, pero después mi mente cambió de dirección. Empecé a encontrar lugares a los que alguna vez fui, en donde pasé muy buenos ratos. Muchas amigas, muchas comidas, cenas, tragos y caminatas sin sentido, justo como la de esas horas.
La nostalgia me invadió.
Durante esa semana parecía que todo lo que hacía o decía me llevaba a una serie de recuerdos de años pasados. No solamente recordé los tiempos de alegría, sino los momentos de desesperación y tristeza que me han hecho crecer, incluso esos los recuerdo con una sonrisa.
Creo que he tenido una muy buena vida, a pesar de todo.
17 de noviembre de 2010
11 de noviembre de 2010
Lluvia de ideas.
Ya mucho tiempo sin escribir, muchas palabras y sentimientos embotellados dentro de mí. Mi mente, para variar, es un torbellino de ideas, todas peleando por salir de diferentes formas. Les juro que no estoy loca… todavía no.
Y es que, ¿cómo una persona se puede mantener cuerda y sana mentalmente en éste mundo? Yo no veo la manera. Vivimos en un mundo de constantes cambios y constante movimiento, no sabemos estar quietos. Nos dejamos vencer por la presión que otras personas u otras cosas ejercen sobre nosotros. No puedo evitar pensar en Trainspotting… choose life.
Tratar de romper moldes es de las cosas más difíciles que puede hacer alguien. Yo lo he tratado de hacer durante mucho tiempo, tratar de romper con lo establecido, con lo que tiene que ser. Pero me he dado cuenta que no es más que un lucha interna. Un enfrentamiento directo con los demonios y sombras que nos acosan, los que han estado ahí desde el principio, los que no habíamos visto porque teníamos demasiado miedo.
Una vez más, la frustración me inspiro, fue la gota que derramó el vaso y me obligó a sacarlo todo, sin orden, como vaya saliendo, es la única manera de recobrar parte de la cordura
Ahora me enfrento conmigo, día a día, sin otra opción. Reparando lo que pensé que estaba roto y finalmente buscando un camino, haciendo un camino. Tengo planes a futuro, que más que patrones establecidos son bosquejos, borradores de lo que podría hacer y ser. De lo que creo que me podría llevar a la tan anhelada felicidad.
No voy a mentir, tengo miedo a muchas cosas, a quedarme sola, a ser olvidada, a caer y no poder levantarme, a decepcionar a la gente pero más a decepcionarme a mí, de llegar a una edad y darme cuenta que la vida me pasó volando y que no logré nada de lo que quería, nada de lo que realmente me hacía feliz.
Hacer, no hacer. Trabajar, no trabajar. Descubrirse o dejarse llevar.
Un día a la vez, sin presión.
Y es que, ¿cómo una persona se puede mantener cuerda y sana mentalmente en éste mundo? Yo no veo la manera. Vivimos en un mundo de constantes cambios y constante movimiento, no sabemos estar quietos. Nos dejamos vencer por la presión que otras personas u otras cosas ejercen sobre nosotros. No puedo evitar pensar en Trainspotting… choose life.
Tratar de romper moldes es de las cosas más difíciles que puede hacer alguien. Yo lo he tratado de hacer durante mucho tiempo, tratar de romper con lo establecido, con lo que tiene que ser. Pero me he dado cuenta que no es más que un lucha interna. Un enfrentamiento directo con los demonios y sombras que nos acosan, los que han estado ahí desde el principio, los que no habíamos visto porque teníamos demasiado miedo.
Una vez más, la frustración me inspiro, fue la gota que derramó el vaso y me obligó a sacarlo todo, sin orden, como vaya saliendo, es la única manera de recobrar parte de la cordura
Ahora me enfrento conmigo, día a día, sin otra opción. Reparando lo que pensé que estaba roto y finalmente buscando un camino, haciendo un camino. Tengo planes a futuro, que más que patrones establecidos son bosquejos, borradores de lo que podría hacer y ser. De lo que creo que me podría llevar a la tan anhelada felicidad.
No voy a mentir, tengo miedo a muchas cosas, a quedarme sola, a ser olvidada, a caer y no poder levantarme, a decepcionar a la gente pero más a decepcionarme a mí, de llegar a una edad y darme cuenta que la vida me pasó volando y que no logré nada de lo que quería, nada de lo que realmente me hacía feliz.
Hacer, no hacer. Trabajar, no trabajar. Descubrirse o dejarse llevar.
Un día a la vez, sin presión.
8 de marzo de 2010
Any Way The Wind Blows
Me he dado cuenta que la frustración me inspira... sólo cuando estoy frustrada, cuando siento que muchas cosas no tienen la solución que esperaba o cuando me siento perdida es cuando más tengo ganas de escribir... No se sí esto sea lo mejor pero para mi es una forma de liberarme, de dejar ir todo lo que me preocupa para volver a sentirme ligera.
La frustración del momento es la bendita titulación. Empecé por la opción de la tesis, hacer algún análisis sobre la obra de Tim Burton o de Terry Gilliam, después desperté y me di cuenta que jamás la iba a terminar, me conozco y a la menor provocación me distraigo, cambio de intereses y me voy a lo que sigue. Así que decidí esperarme a la especialidad/maestría. Pues bueno, hoy nos presentaron las opciones... y como pueden imaginar... estoy frustrada. Estaba (y sigo estando) muy segura de que la publicidad y la comunicación institucional no es para mi, así que me quedaba la de Narrativa y Producción, no suena tan mala opción,me gusta el cine, disfruto verlo, hacerlo y analizarlo, sin embargo, siento que no me va a llevar a ningún lado.
¿A dónde fregados estoy llevando mi vida? Se que estoy siguiendo un camino, pero a veces siento que lo estoy creando de la nada, que entre mis instintos y corazonadas me voy abriendo camino para llegar a... no se.
Lo único que me queda claro dentro de toda esta confusión mental y crisis vocacional que parece que más que irse solucionando está empeorando es que mi destino va a ser diferente, no es como nada que hayan planeado o esperado para mi. Puede que eso no le parezca a muchos, pero honestamente no me importa, me dejaré llevar. "Any way the wind blows" cantaba Freddie Mercury, tal vez ese viento me ayude a encontrar el camino, o me ayude a crearlo.
No hay prisas, no quiero que por tener que seguir ese camino que todo mundo ha seguido tomé la decisión incorrecta. Esta vez quiero tomarme mi tiempo para pensar, vivir, respirar, aclarar mi mente y tal vez, si tengo suerte, encontrar las respuestas.
Gran suspiro.
La frustración del momento es la bendita titulación. Empecé por la opción de la tesis, hacer algún análisis sobre la obra de Tim Burton o de Terry Gilliam, después desperté y me di cuenta que jamás la iba a terminar, me conozco y a la menor provocación me distraigo, cambio de intereses y me voy a lo que sigue. Así que decidí esperarme a la especialidad/maestría. Pues bueno, hoy nos presentaron las opciones... y como pueden imaginar... estoy frustrada. Estaba (y sigo estando) muy segura de que la publicidad y la comunicación institucional no es para mi, así que me quedaba la de Narrativa y Producción, no suena tan mala opción,me gusta el cine, disfruto verlo, hacerlo y analizarlo, sin embargo, siento que no me va a llevar a ningún lado.
¿A dónde fregados estoy llevando mi vida? Se que estoy siguiendo un camino, pero a veces siento que lo estoy creando de la nada, que entre mis instintos y corazonadas me voy abriendo camino para llegar a... no se.
Lo único que me queda claro dentro de toda esta confusión mental y crisis vocacional que parece que más que irse solucionando está empeorando es que mi destino va a ser diferente, no es como nada que hayan planeado o esperado para mi. Puede que eso no le parezca a muchos, pero honestamente no me importa, me dejaré llevar. "Any way the wind blows" cantaba Freddie Mercury, tal vez ese viento me ayude a encontrar el camino, o me ayude a crearlo.
No hay prisas, no quiero que por tener que seguir ese camino que todo mundo ha seguido tomé la decisión incorrecta. Esta vez quiero tomarme mi tiempo para pensar, vivir, respirar, aclarar mi mente y tal vez, si tengo suerte, encontrar las respuestas.
Gran suspiro.
11 de febrero de 2010
Frustración Laboral
Pues encontré un trabajo... Decidí hacer algo con mi existencia y por un instante decidí seguir el camino trazado, conseguir un trabajo antes de terminar la carrera. La opción no se veía tan mal, una pequeña agencia de publicidad, en el área de RP, con paga.. gran incentivo. Pues fui a las entrevistas e inmediatamente me hablaron para que empezara.
Entre nervios y expectativa, me presenté el primer día, bien vestida, casi peinada y aunque no lo crean con bastantes ganas de empezar y aprender... Entonces me subieron y me sentaron en un cubículo, me instalaron el teléfono y la computadora... y luego las instrucciones.
Apenas dos semanas después me encuentro en el mismo lugar, haciendo cosas que nunca pensé hacer, mejor dicho, que nunca quise hacer, cosas que poco tienen que ver con lo que llevo cuatro años estudiando. No aprendo, no avanzo, no crezco. No quiero.
Día con día llego a clases desanimada, frustrada, triste. Sin embargo, dentro de este sufrimiento me he dado cuenta de algo, sí, el dinero es necesario, no podemos hacer nada sin él, pero le damos demasiada importancia. Hemos llegado al punto en el que trabajamos sólo por el dinero, todo gira a su alrededor, sufrimos, lloramos y nos estresamos cuando no lo tenemos, pero hay más que eso. Déjenme decirles lo que descubrí, el dinero... no lo vale. Ahora lo entiendo. Me podrán tachar de lo que quieran, pero en estas dos semanas de sufrimiento (pregúntenle a cualquier persona que haya convivido conmigo), me di cuenta de que prefiero ser feliz a ser rica, prefiero disfrutar y amar lo que hago a ser obligada a romperme la espalda por unos cuantos pesos.
Así que en este momento me estoy haciendo una promesa: jamás volveré a aceptar un trabajo sólo porque me pagan, mi propósito desde el día de hoy es ser feliz, nada más.
P.D. renuncio en 2 semanas :)
Entre nervios y expectativa, me presenté el primer día, bien vestida, casi peinada y aunque no lo crean con bastantes ganas de empezar y aprender... Entonces me subieron y me sentaron en un cubículo, me instalaron el teléfono y la computadora... y luego las instrucciones.
Apenas dos semanas después me encuentro en el mismo lugar, haciendo cosas que nunca pensé hacer, mejor dicho, que nunca quise hacer, cosas que poco tienen que ver con lo que llevo cuatro años estudiando. No aprendo, no avanzo, no crezco. No quiero.
Día con día llego a clases desanimada, frustrada, triste. Sin embargo, dentro de este sufrimiento me he dado cuenta de algo, sí, el dinero es necesario, no podemos hacer nada sin él, pero le damos demasiada importancia. Hemos llegado al punto en el que trabajamos sólo por el dinero, todo gira a su alrededor, sufrimos, lloramos y nos estresamos cuando no lo tenemos, pero hay más que eso. Déjenme decirles lo que descubrí, el dinero... no lo vale. Ahora lo entiendo. Me podrán tachar de lo que quieran, pero en estas dos semanas de sufrimiento (pregúntenle a cualquier persona que haya convivido conmigo), me di cuenta de que prefiero ser feliz a ser rica, prefiero disfrutar y amar lo que hago a ser obligada a romperme la espalda por unos cuantos pesos.
Así que en este momento me estoy haciendo una promesa: jamás volveré a aceptar un trabajo sólo porque me pagan, mi propósito desde el día de hoy es ser feliz, nada más.
P.D. renuncio en 2 semanas :)
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