18 de junio de 2009

In New York you can forget how to sit still


10.30am suena el despertador. La luz no entra en el cuarto pero ya es hora de levantarnos. Vamos a Fairview ("Like no other market") y después de completar una ridícula lista y de llevarlo al departamento, decidimos ir a caminar. Hora de salida: 1pm, hora de regreso: 7pm. Primer destino: Central Park.

A medida en la que nos adentrábamos, el ruido de la ciudad desaparecía y el sonido de los pájaros junto con la risa de los niños se hacía presente. Caminamos un buen rato, sin embargo ni siquiera llegamos a la mitad. Cuando creímos que estábamos perdidas encontramos un mapa. El siguiente destino fue obvio: Strawberry Fields, jysto en la entrada de la 72, frente al Dakota, edificio en el que vivió John Lennon. Al ver el letrero y entrar a esa parte del parque sentí lo que sólo puedo describir como... una buena vibra. Vimos el mosaico en el piso, lleno de flores que la gente lleva todos los días. Para quien no sepa, Strawberry Fields es un lugar de paz, es también la única parte de Central Park en la que conviven 161 especies diferentes de plantas, una por cada nación. Seguimos el recorrido.

Salimos por Columbus Circle y caminamos sobre Broadway hasta llegar a Times Square, y ahí, en medio de las luces y la gente me di cuenta de lo que estaba viviendo. Luego vino la locura. La gente, las luces, las tiendas, todo se venía encima y ninguna de las dos sabía a dónde voltear. Entramos a cuanta tienda se nos antojó, comprando con la pura mirada y por supuesto terminando con la memoria de la cámara.

La caminata de regreso fue un poco más pesada así que regresamos s Strawberry Fields a descansar un rato antes de llegar a la casa. De fondo, unos músicos tocaban Across the Universe.... me conecté.

Primera Noche


En el aeropuerto no lo podía creer, ahí estaba mi familia despidiéndome y yo permanecía ahí parada... sin inmutarme, con mi bolsa en un hombro y mi pasaporte en la mano, probablemente con cara de turista perdida. Hablé por teléfono con los que extrañaría más, sentía las lágrimas venir pero nada salía. El momento por fin llegó y crucé hacia la sala. Volteé por última vez y vi a mi familia de lejos, luego vi a Paola y las dos solo pudimos sonreír. Este viaje era un sueño que venía formándose desde hace un año... y por fin llegó el día.

Ya en la sala volví a hablar por teléfono, esta vez el sentimiento fue más fuerte y tuve que respirar profundo para entrar al avión.
Cinco horas de vuelo. Me asomaba a la ventana y sólo nubes y un pedazo de mar. Acabé cerrando la ventana y con ella los ojos.

Poco después ya estábamos más allá de la aduana, arrastrando las maletas y buscando un taxi, "To the upper West? 50dls" Auch... "Welcome to New York". Dentro del taxi trataba de comunicarme tanto con el taxista como con mi familia cuando miré a la ventana y las luces me cegaron. Cada luz que se reflejaba en el agua nos daba la bienvenida.

El taxi se fue, dejándonos al pie de nuestro edificio. Las dos nos volteamos a ver sólo parta gritar de la emoción. Una hora después ya estábamos instaladas y listas para buscar comida. La solución, una caminata por Columbus hasta Gray's Papaya... y de regreso.

Ahora planeo dormir si puedo, realmente no me he dado cuenta de que ya estoy aquí, de que esto está pasando y de que probablemente éste sea el viaje de mi vida.

6 de junio de 2009

Palabras

Tal vez por primera vez en mi vida no tengo palabras.

Quisiera poder hablar. Quisiera poder decir todo lo que siento pero soy torpe con las palabras y las que salen de mi boca e incluso las que escribo nunca terminan por describir lo que quiero.

Hoy siento más que nunca, y más que nunca quisiera hablar y no se ni por donde empezar. Hoy siento que por primera vez en mucho tiempo toda la tormenta que traía adentro se aclaró y todo se ha alineado a la perfección. Y aunque en el momento no entiendo nada de lo que está pasando (y no tengo prisa por entender), por primera vez en mucho tiempo me siento feliz y siento que todo está bien y más importante, que todo va a estar bien.

Estoy feliz, sin palabras, pero feliz.
Gracias

Good Night and Good Luck

Una vez más se terminó. Entregamos el último trabajo final y con éste entregamos todas las responsabilidades y la seriedad. Al poner un pie fuera de la universidad un sentimiento de alegría inmensa nos invade. Todos suspiramos casi al unísono. Se ha terminado, sólo nos queda un año por delante y probablemente este pase incluso más rápido que los anteriores.

Estos días he recordado mucho mi último año de prepa, todas las preparaciones, los amigos, las fiestas, la despreocupación con la que íbamos a todos lados y sólo puedo imaginarme cómo será este último año en la universidad. Probablemente sea más agitado, estaremos a nada de empezar la vida real, fuera de cualquier salón de clases y tal vez muy diferente a lo que cualquier maestro te pueda enseñar.

Yo estoy cerca de emprender un viaje de dos meses, en el que no sólo espero divertirme, conocer y aprender, sino que espero encontrarme a mi misma. Hasta ahora la imagen que tengo de mi es borrosa y confusa, por no decir incompleta. Sé que algo me falta y tal vez no lo encuentre allá, pero sé que al menos voy a encontrar una pista.

Ayer me dijeron que no tenía que irme tan lejos para buscarme, pero en el fondo yo se que sí. Sé que tengo que alejarme de todo lo que conozco, tengo que aislarme de ese ambiente en el que he crecido y en el que de alguna manera me he desarrollado, necesito verme de otra manera. Esto seguramente me va a costar la vida entera, soy una persona muy apegada a su familia y a sus amigos. Y si alguno de ellos está leyendo esto quiero que sepan que los voy a extrañar. No es mucho tiempo pero ustedes saben cómo los necesito y los quiero.

Nos vemos pronto, he salido a buscarme.