Pues encontré un trabajo... Decidí hacer algo con mi existencia y por un instante decidí seguir el camino trazado, conseguir un trabajo antes de terminar la carrera. La opción no se veía tan mal, una pequeña agencia de publicidad, en el área de RP, con paga.. gran incentivo. Pues fui a las entrevistas e inmediatamente me hablaron para que empezara.
Entre nervios y expectativa, me presenté el primer día, bien vestida, casi peinada y aunque no lo crean con bastantes ganas de empezar y aprender... Entonces me subieron y me sentaron en un cubículo, me instalaron el teléfono y la computadora... y luego las instrucciones.
Apenas dos semanas después me encuentro en el mismo lugar, haciendo cosas que nunca pensé hacer, mejor dicho, que nunca quise hacer, cosas que poco tienen que ver con lo que llevo cuatro años estudiando. No aprendo, no avanzo, no crezco. No quiero.
Día con día llego a clases desanimada, frustrada, triste. Sin embargo, dentro de este sufrimiento me he dado cuenta de algo, sí, el dinero es necesario, no podemos hacer nada sin él, pero le damos demasiada importancia. Hemos llegado al punto en el que trabajamos sólo por el dinero, todo gira a su alrededor, sufrimos, lloramos y nos estresamos cuando no lo tenemos, pero hay más que eso. Déjenme decirles lo que descubrí, el dinero... no lo vale. Ahora lo entiendo. Me podrán tachar de lo que quieran, pero en estas dos semanas de sufrimiento (pregúntenle a cualquier persona que haya convivido conmigo), me di cuenta de que prefiero ser feliz a ser rica, prefiero disfrutar y amar lo que hago a ser obligada a romperme la espalda por unos cuantos pesos.
Así que en este momento me estoy haciendo una promesa: jamás volveré a aceptar un trabajo sólo porque me pagan, mi propósito desde el día de hoy es ser feliz, nada más.
P.D. renuncio en 2 semanas :)
1 comentario:
jajajaja después de la quincena supongo
Publicar un comentario